Ese olor a tilos,
Que dejaba la tarde al irse
Lenta, albergaba el intento
De detener el dia…
Hoy, casi otoño nuevo
Emigra temprano, arrastrando la siesta
Avejentada y dócil.
Me entristece tanto esta hora intermedia,
Me parece tan sola, como a veces yo…
Mi soledad es la tarde, la cumbre, donde
Cada palabra se acomoda en la hoja.
Y no miento si digo lo gris de la tristeza,
Es algo insuperable, buena, como dos manos juntas…
Ya hay olor a noche,
todo se modifica,
son distintos los ruidos,
Como otra la gente,
¡¡aunque sea la misma!!
Prouvelarie Ana M.

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